MOTO ROMA - Notas
Dos en la ruta: Guía para viajar con acompañante en moto Conducción y Seguridad
Salir a la ruta es una de las experiencias más lindas que existen, y muchas veces queremos compartir esa libertad con alguien más. Porque sí, todos sabemos que llevar un pasajero transforma por completo la dinámica del viaje (y por mucho que nos pese, no siempre alcanza con la compañía de nuestra amiga de dos ruedas). Sin embargo, viajar de a dos es una responsabilidad, y no se trata solo de que alguien se suba atrás y se “agarre fuerte”. Para que el viaje sea placentero y, sobre todo, seguro para ambos, hay ciertas "reglas no escritas" que ambos deben conocer y hoy en Moto Roma se las vamos a explicar con lujo de detalle.
MÁS PERSONAS = MÁS PESO… ¿CÓMO VIAJAR EN MOTO CUANDO SOMOS DOS?
Lo primero que tenés que entender es que el peso extra cambia la física de la moto. Al llevar a otra persona, el centro de gravedad se desplaza, la distancia de frenado se alarga y la suspensión trabaja de otra manera. Por eso, antes de salir, es vital que le expliques a tu acompañante cómo debe comportarse. La regla de oro es simple: el pasajero debe ser una sombra del conductor. No debe intentar "ayudar" a inclinar la moto en las curvas, sino simplemente acompañar el movimiento de forma natural, mirando siempre por sobre el hombro del lado hacia el que se dobla. Esto aplica no solo para viajes cortos por la ciudad (donde la sincronicidad es clave) sino también en viajes largos por ruta (que es sobre lo que profundizaremos en esta nota).
Un punto que suele pasarse por alto es la comunicación. Antes de ponerse el casco, acuerden un código de señas simple, porque una vez que se inicie el viaje con el ruido del motor, el viento y los cascos ya no se van a poder escuchar bien entre sí. No tiene que ser muy complejo: un par de golpecitos en el hombro pueden significar que necesitan parar, o un apretón en la cintura puede ser la señal de que vas a acelerar o hacer un sobrepaso. Y este es un mensaje para el conductor: Evitá los movimientos bruscos; el pasajero no tiene el manubrio para sostenerse y cualquier acelerada de golpe puede hacerlo sentir que se va para atrás, lo que genera tensión y resta seguridad al manejo.
La comodidad también es clave. Si vas a hacer un viaje muy largo, asegurate de que tu acompañante tenga donde apoyar bien los pies y que el asiento sea lo suficientemente acolchonado. Algo que pocos saben es que el pasajero se cansa más que el piloto, porque no tiene el control de la situación y suele ir más tenso. Hacer paradas más frecuentes para estirar las piernas y chequear que todo esté bien es fundamental para que el viaje no se convierta en una tortura para la otra persona.
Por último, el equipo de protección no es opcional. Muchas veces vemos conductores con un casco buenísimo y campera térmica, mientras que el acompañante va con un casco prestado que le queda grande. En Moto Roma siempre decimos que la seguridad se comparte. Ambos deben ir igual de protegidos, con calzado cerrado, guantes y, por supuesto, un casco que cumpla con todas las normas de seguridad y sea del talle correcto para quien lo usa.
Viajar de a dos es una de las mejores formas de disfrutar el motociclismo, y hacerlo con responsabilidad hace que los recuerdos sean mucho mejores.
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